“Pintura congelada”. Rafael Villalba. Santa Fe (Argentina). 2017.
Proyecto site specific en el espacio público, coordinación: “A la cal”.
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¿CUÁNTO DURA UNA IMAGEN?
Por: Maximiliano Peralta Rodríguez

La preservación es la principal función de la congelación, detiene el tiempo de un objeto o cosa del que se precisa su perdurabilidad. Esta preservación de algún modo lo hace imperecedero, fijo en el tiempo, a la espera. Es comparable a esto el objetivo fundacional de la representación pictórica y de la fotografía, la intención de preservar los objetos y seres del paso del tiempo, de su muerte y olvido.

Rafael Villalba congela imágenes, con una finalidad distinta, lo hace para capturar desde el inicio un proceso de degradación y mutación. La descongelación, el inicio del diálogo con lo efímero, lo perecedero, con lo que niega la posibilidad a lo perdurable, introduce la idea de finitud, de la irreversibilidad del tiempo.

Sus  pinturas  no hacen alusión a ninguna realidad, son una realidad en sí misma, que deja abierta la posibilidad de reflexionar sobre la pintura como especificidad autónoma, que indaga sobre su propia materialidad y sobre la fijeza de su imagen.

La pintura aquí funciona como un cuerpo vivo y el paso del tiempo la transforma, como ocurre con nosotros.